Rodeo Chileno / by Matias Nenadovich


La fotografía debe ser independiente del fotógrafo. Una fotografía que necesita de un texto explicativo por antonomasia no acomete su propósito de ser explicativa por si misma o representativa de algo por si misma. Una fotografía es una parte del mundo que se ocupa para representar a otra, es por esto que digo que si una parte del mundo que representa a otra (una fotografía en este caso), necesita una representación propia para explicar su relato, entonces no es efectiva como comunicación. En otras palabras si necesitamos un meta-relato que acompañe nuestras fotografías para representar una situación, entonces puede ser que estemos fallando como fotógrafos.
 
La fotografía es un medio limitado, por consiguiente, siempre va a tener vacíos. Es la obligación del fotógrafo como relator de una historia el ser responsable que los vacíos de la fotografía no sean un obstáculo en su relato, si no que por su omisión, sean un aporte a lo que se está contando.


Esto es lo que yo exploro con este proyecto de rodeo Chileno. Fotografías sin excusas. Crudas, sin cocinar ni aliñar. Son lo que son. Honestas. Son isomórficas a la realidad, no me necesitan ni a mi ni a nadie. En ellas están las cosas que conozco, y no están las cosas que no conozco. De lo contrario serían una mentira. Aquí está mi verdad del rodeo Chileno. Representado en texturas, expresiones humanas, entre otras cosas, que están plasmadas en las fotografías.